Se proyecto Mujeres de la Mina: «puede ser la historia de cualquier mujer de este continente»

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En la Facultad de Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa se proyectó la película Mujeres de la Mina. Estuvo Organizado por el Proyecto de Extensión Universitaria “Formarse para formar”  y la Colectivista Feminista Las Violetas. Es el tercer encuentro organizado. Los dos anteriores estuvieron a cargo de la médica generalista Pilar Galende y la activista feminista Sonia Sanchez.

Loreley Unamuno y  Malena Bystrowicz son las directoras del documental Mujeres de la Mina que se presentó en el Salón Azul de la facultad de Ciencias Humanas. Visitaron radio La Tosca donde hablaron con el programa Despertando a La Trama

“El documental transcurre en su mayor parte en Potosí, qué es un emblema del colonialismo. Los españoles cometieron un genocidio para robarse todo el oro y la plata que prosiguió cuando Bolivia se hizo república por parte de la familia más rica de Bolivia, comenzó Malena la entrevista”.

“Los mineros y las mineras tienen una historia de lucha riquísima y nosotras estuvimos entre el 2010 y 2011 hasta el 2013 filmando y conociendo la historia de mujeres mineras. Ellas trabajan con los residuos del mineral fuera de la mina ganando muchísimo menos dinero que los hombres que trabajan en su interior ”.

Loreley contó que “la película se basa en la historia de vida de estas mujeres que son sometidas a la explotación  junto a los hombres. Ellas además realizan el trabajo doméstico cotidiano. La película se presenta no desde un lugar de victimización de las mujeres sino que rescata la capacidad de organización para afrontar su situación. Eduardo Galeano y Domitila Barrios de Chungara son narradores de lujo en esta historia»

Domitila Barrios de Chungara fue una destacada líder del feminismo boliviano. De familia humilde, dio numerosos testimonios acerca del sufrimiento que tenían los mineros de su país. Fue famosa por su lucha pacífica contra las dictaduras de René Barrientos Ortuño y de Hugo Banzer Suárez.

En cuanto a cómo surge el proyecto contaron que “la película comienza en el 2006 en un viaje donde conocemos a Francisca Gonzales Santos que nos vincula a esta realidad y nos propone hacer un documental sobre las mujeres mineras. A partir de ahí comenzamos a trabajar esta idea en forma de cine documental. Una vez que logramos el proyecto tuvimos una ayuda del INCAA y comenzamos a viajar para conocer mejor la realidad”.

“Fue muy difícil acceder a material sobre el rol de las mujeres material escrito sobre el rol de las mujeres en las minas a pesar que el sector minero es un sector de vanguardia en las luchas en Bolivia”.  

Fueron muchas las dificultades con las que se encontraron, dijeron que “al ser porteñas, blancas y de clase media tuvimos que estudiar y comenzar un proceso de aprendizaje para poder acceder a este trabajo. Hubo que superar prejuicios y  nuestra presencia era un poco incómoda en todo momento. Una cámara de por sí es invasiva y además nosotras extranjeras. Y esto es así porque la mayoría de las veces se toma esta realidad tan cruda como un zoológico turístico. Despegarnos de eso fue un poco difícil”.

Sobre los premios recibidos y la presencia en festivales dijeron que “en el momento de hacer la película nunca pensamos en que iba a ser premiada. Si en cambio lo tomamos como un aprendizaje. La película superó cualquier expectativa que nosotros pudiéramos llegar a tener. Ya hace dos años que estrenamos la película y sigue circulando mucho y en ese sentido superó ampliamente cualquier proyección que pudiéramos hacer. Es desde ahí que vimos con entusiasmo presentarla en festivales como el de Cuba y Bolivia”.

“El público latinoamericano nos ha recibido con mucho entusiasmo porque se identifica con estas historias. Porque si bien es una historia de mujeres mineras en el Potosí puede ser la historia de cualquier mujer de este continente. En Europa también tuvo buena recepción pero desde otro lugar, no como una identificación.

Para finalizar contaron una anécdota que muestra una de las variadas reacciones que produjo en el viejo continente.  Por ejemplo en Francia la sensación que produjo fue de culpabilidad. Hay un momento de la película donde Galeano plantea que los europeos deberían ponerse de rodillas y pedir perdón en Potosí. Y pasó que mientras transcurría la película alguien se levantó se puso de rodillas y pido perdón”.

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