Luego de otro miércoles cargado de tensión, y olor a represión, por parte de un gobierno totalmente fascista, el cual no le importa nada, ni el reclamo genuino de jubilladxs, ni un pueblo que clama por que esta vorágine en donde nos han metido cese.
Lejos de las provocaciones de unas fuerzas de seguridad corruptas y violentas, con un objetivo claro que es el de meter palos y por la fuerza una medida, la nueva marcha de jubilados, jubiladas, se desarrolló en un marco de tranquilidad se podría decir.
Por otro lado en un congreso cargado de violencia, malos tratos, y lo que es peor aún jugarretas políticas para poder, nuevamente colgarnxs en la soga del FMI y dejarnos paradxs en un banquito que será nuestra base inestable de los próximos 100 años por lo menos.