Hace menos de un mes se anunció la vuelta a clases presenciales en nuestra provincia. Esto se dio a conocer a través de los medios de comunicación, generando disgusto entre docentes y direcciones debido a la falta de información oficial. Conversamos al respecto con Cristian Rosso, secretario general del Sindicato de los Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP-CTA,) y con Mariano Iturri, integrante del espacio Docentes Autoconvocadxs en Lucha.
Falencias irresueltas
Cristian Rosso (secretario general del SiTEP-CTA) consultado respecto a esta vuelta a clases presenciales, resaltó en primer lugar la función que se espera que cumpla la escuela en este momento. “Ahora que comenzaron a funcionar distintas actividades que habían estado inactivas durante la pandemia, nuevamente se vuelve a necesitar de la escuela para, no solo la cuestión pedagógica declamada, sino para la contención de los hijos de quienes trabajan en el sistema productivo. Porque, sino, no se condice con los datos que estamos viendo que, en La Pampa, lejos de haberse terminado la cuestión de los contagios, se sigue pensado la vuelta a clases presenciales.”
Por otro lado, remarcó las falencias que no se resolvieron hasta el momento. “No estaba instalado en el sistema tradicional lo virtual. Se puede decir que durante los 4 años de Macri no se continuó el Programa Nacional Conectar Igualdad, pero en la provincia de La Pampa, incluso teniendo un Ministerio de Conectividad y Modernización, no se tomó ninguna política al respecto para garantizar este tipo de cobertura. Y tampoco en todo este tiempo se llegó a las familias donde el problema de la conectividad y la falta de dispositivos es evidente.” Asimismo, también remarcó la falta de una plataforma virtual para la enseñanza a través de la modalidad virtual, para lo cual el Ministerio de Educación “dejó a cada escuela librada a su potencial, a lo que podía hacer. Entonces se trabaja en múltiples formatos, y de manera bastante desorganizada.”
Por su parte, Mariano Iturri opinó que en las clases virtuales “el seguimiento de los chicos ha sido muy poco, yo creo que se debe ubicar de forma optimista en un 50%. El 50% de los pibes y las pibas han participado en forma más o menos continuada en la virtualidad, con tareas muchísimo más reducidas a la presencialidad. Y alrededor del 10%, quizás un poco más, no han tenido nada de conexión. En los últimos años ha habido más abandono, en escuela para adultos, en sexto año, que se ha generado propuestas flexibles para que puedan continuar de alguna forma.”
Abandono de estudiantes y docentes
Rosso subrayó el abandono tanto de estudiantes como de docentes durante todo este período. Por un lado, “en los hogares hay una dificultad grave, que muchas familias reconocen, que no se ha podido construir ni saberes, ni hábitos, ni capacidades de la misma manera que sucede en un año presencial normal.”
Por otro lado, “quienes cubrían suplencias fueron totalmente ignorados por el estado provincial pampeano. La falta de trabajo los descendió de un ingreso a la economía informal, montón de compañeros y compañeras están vendiendo panificados, o haciendo cualquier otro trabajo para sobrevivir. La única respuesta fue un subsidio similar al de los 10.000$, incompleto y sacado a regañadientes, porque no tuvieron una política para todos esos trabajadores y trabajadoras que se quedaban fuera del sistema por no haber licencias producto del cambio de modalidad.” También, agregó que el nuevo sistema de dispensas para cubrir a docentes que no pueden presentarse presencialmente “ilusionó a varios que pensaron que iba a haber trabajo, que iban a salir los cargos. Pero, nos parece que no va a ser esa la tónica, no van a salir tantos lugares a dispensar, salvo los lugares donde la cantidad de estudiantes sea considerable. Sino, va a ser un eterno goteo, muy chiquito, como ha sido el sistema de designaciones, que claramente no resolvió el tema.”
En este mismo sentido, Mariano Iturri planteó que “en estos 5 meses el Ministerio de Educación sólo actuó a través de nosotros: docentes y directivos. No ha hecho ninguna capacitación, no ha ocupado presupuesto extraordinario, no ha agregado personal como parejas pedagógicas, maestros comunitarios para salir a buscar a los pibes que faltaban. Se ha volcado en el esfuerzo dela gente que ya estaba.”
Fortalecer y territorializar la educación
Iturri destaca las dificultades con las que se va a encontrar la escuela en esta nueva etapa. Plantea que “va a ser difícil reconstruir, por lo menos, la legitimidad que ya tenía antes, y que se socaba cada vez más en cada decisión inconsulta. Va a ser muy difícil que los chicos y chicas vuelvan al colegio, que los pibes que han perdido la conexión con la escuela acepten ir hoy a la escuela.”
Rosso explicó que frente a esta realidad, para responder tanto a la necesidad de los chicos y las chicas, y a la vez de los y las docentes propusieron “fomentar las parejas pedagógicas, reforzar los vínculos de profesores que ya están, y por otro lado, maestros comunitarios que vayan al territorio, que vayan a los lugares donde los problemas no son sólo pedagógicos, sino que son sociales y económicos, y hay que ir a recuperar a esos chicos ahí. Lamentablemente de eso no se habla, se deja como una cuestión de que los chicos no se conectan porque no tienen ganas, como una cuestión de decisión individual. Y ahí es donde creemos que está el nudo de la problemática social más fuerte. Esas son falencias estructurales que quedaron en evidencia ahora con la pandemia.”
Según el referente gremial, “esta nueva presencialidad no va a ser tan significativa porque no se va a hacer un trabajo en el territorio. Hay que ir a buscar a los chicos y a las chicas, hay que ir a hablar con las familias, hay que hacer un proceso que no se está pensando de esa manera.”