El genocidio sufrido por el pueblo armenio se conmemora el 24 de abril, día en que hace 105 años comenzó este intento de exterminio cultural. Esto se formalizó en el 2007 cuando se decretó la Ley 26199 que declara el “Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos”.
El Genocidio Armenio fue planeado y administrado centralmente por el Estado de Turquía contra toda la población Armenia del Imperio Otomano. Fue llevado a cabo durante la Primera Guerra Mundial entre los años 1915 y 1918.

El pueblo Armenio fue sujeto a deportaciones, expropiaciones, secuestros, tortura, masacre e inanición. La gran mayoría de la población Armenia, un millón y medio de personas en su mayoría hombres, fue forzosamente removida desde Armenia y Anatolia a Siria.
Durante la noche de aquel fatídico día, el gobierno de los Jóvenes Turcos fue el responsable de ejecutar la matanza organizada de personas con el objetivo explicito de ponerle fin a su existencia colectiva. Por lo tanto, hizo detener y deportar a los máximos líderes religiosos, políticos, intelectuales, gente de la cultura de esa nación y una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed.
La idea de un plan sistemático, puesto en práctica de forma metódica a lo ancho y largo del territorio del Imperio Otomano, recuerda a los hechos realizados por la última dictadura cívico militar en nuestro país así como a otros crímenes antisemitas.
En el caso de Armenia también, mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Además, toda la riqueza del pueblo fue expropiada. Después de menos de un año de calma al final de la Primera Guerra Mundial, las atrocidades contra el pueblo Armenio fueron reanudadas entre 1920 y 1923, donde los restantes armenios fueron victimas de más masacres y expulsiones.
Este genocidio fue ignorado por la comunidad internacional durante muchos años. Recién en 1985 una comisión de las Naciones Unidas aceptó calificar el caso armenio como el de un genocidio. Este año el Parlamento sirio reconoció el genocidio armenio. Adoptada por unanimidad, la resolución deplora además cualquier intento de negar «la verdad histórica» de que la matanza de unos 1,5 millones de armenios de 1915 a 1917 por el antecesor de la Turquía moderna haya sido un genocidio. Pero, aun así, el gobierno turco sigue sin reconocer los atroces crímenes contra el pueblo masacrado.
En consonancia, desde la Casa Rosada se publicó este día debe ser «una lección para construir un mundo más justo» y desde el Ministerio de Educación se publicó material digital para que los docentes puedan enseñar la historia del Genocidio Armenio, reflexionar acerca de las consecuencias de la intolerancia y la importancia del respeto entre los pueblos y las personas.

Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, también dio un mensaje en el que afirmó que «para nuestro gobierno los derechos humanos son una política de Estado y la solidaridad global un imperativo moral». «Por eso acompañamos a la comunidad armenia en este día y exigimos memoria, verdad y justicia».
Mientras que, Vilma Ibarra, secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, dijo que «Necesitamos recordar lo que pasó, exigir siempre memoria, verdad y justicia, y homenajear a las victimas. Los crímenes de lesa humanidad no deben ser olvidados ni tolerados. Nunca más».
Fuente: genocidioarmenio.org