En la columna de este jueves 5 de Septiembre escuchamos la historia de los semáforos, no solo en nuestra ciudad sino en el planeta, Carolina nos convido de su sapiencia en relación a la semaforización. En diciembre de 1868 se instaló en Londres el primer semáforo del mundo en el exterior del parlamento británico de Westminster. Su diseño consistía en dos brazos verticales con dos lámparas de gas. De día, cuando el brazo estaba en posición vertical indicaba “seguir” y cuando estaba en posición horizontal indicaba “parar” y de noche se utilizaban las lámparas de gas con los colores verde para “seguir” y rojo para “parar”, accionadas de forma manual por un policía. El primer semáforo eléctrico del mundo se instaló en Cleveland, Estados Unidos, en 1914, a días de iniciarse “la gran guerra” en Europa. La producción de Henry Ford, el padre de la producción en serie, ya había llegado a 250 mil unidades, por tanto, la necesidad de controlar el tráfico debido al incremento del uso de varios tipos de vehículos y la consiguiente congestión en la circulación propició que la idea del semáforo fuera recuperada a principios del siglo XX. Navegación de entradas NOTA DE COOPERATIVISMO A DIEGO GOMEZ DE «Cooperativa de Trabajo del Centro» EN PARANA ENTRE RIOS «Tengo el libreto escrito a maquina de Pandigato» ENTREVISTA A GUSTAVO RODRIGUEZ COLUMNA DE VERTEBRATEATRAL CON CAROLINA BERGONZI